El acto de compra es un proceso, no una acción

Retail” es un término inglés que hace referencia a la venta minorista, o lo que es lo mismo, la comercialización de productos al por menor. Este concepto por norma general suele referirse a la venta de grandes cantidades de un producto a muchos compradores diferentes. La palabra anglosajona “marketing”, se refiere al conjunto de técnicas empleadas con el objetivo de mejorar la comercialización de un producto. Si juntamos estos dos términos obtenemos la perfecta combinación para que nuestros productos sean los protagonistas de muchos hogares.

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Esta estrategia se refiere al marketing llevado a cabo en el comercio al por menor, no solo se trata de tener la tienda limpia, bien iluminada y bien surtida, el retail marketing va un paso más allá y busca que el acto de compra no sea una acción concreta sino que signifique un proceso desde la elección de la tienda hasta la compra final del producto.

Su premisa esclara, ofrecer la mejor experiencia de compra al usuario y lograr así su fidelización. Cada vez más, el marketing busca crear un impacto emocional en el cliente, los compradores se sienten verdaderos protagonistas y actores principales en cada acto de compra que realizan. Uno de los objetivos que mueve el retail marketing es hacer sentir al comprador parte activa de la empresa o negocio. Para llevar a cabo esta estrategia, el comercio minorista crea una  perfecta escenografía que provoca en el cliente una serie de emociones que le hacen estar alerta con sus cinco sentidos.

El sonido, la iluminación, la disposición de los productos o el olor de un comercio son estrategias clave para conseguir esa ansiada fidelización. El ejemplo de que un mismo comercio en diferentes ciudades de España huela igual no es producto de la casualidad sino de un estudio previo.

Toda acción de retail marketing requiere de un análisis para tratar de ofrecer al usuario la mejor experiencia posible de compra. Esta estrategia queda definida en cuatro erres:

  • Relevancia: Hacer partícipe al consumidor de nuestros éxitos.
  • Relaciones: Sentir que el proveedor quiere crear un vínculo con el cliente para lograr así su fidelización.
  • Recompensa: Premiar al cliente por habernos elegido entre todas las ofertas disponibles.
  • Reducción de gastos: Tanto en el apartado económico como a la hora de realizar el acto de compra, conseguir que sea lo más cómodo posible para el cliente.

Una vez definidas las cuatro erres debemos proseguir con la estrategia de retail marketing. Debemos tener claro a quién nos estamos dirigiendo, cuál es nuestro público objetivo, qué estrategia comercial vamos a llevar a cabo, qué queremos comunicar y cómo lo vamos a hacer llegar a los clientes son algunas de las muchas incógnitas que debemos plantearnos y resolver antes de dar por finalizada la estrategia y pasar a la acción.

En definitiva, si un negocio hoy en día quiere triunfar, debe dejarse asesorar por grandes profesionales en el sector del retail marketing porque los clientes más que nunca son valores activos de muchos negocios españoles. No hay mayor secreto que tratar bien a nuestros clientes para que éstos vuelvan a elegirnos en compras futuras.

 

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