Sillas de oficina: siempre quisimos estar más cómodos en el trabajo

sillas de oficina A lo largo de nuestra vida pasan delante de nuestros ojos miles de estímulos que aparentemente no tienen ninguna importancia pero que están junto a nosotros mucho más que mucha gente incluso mucho más que muchas otras cosas. Sin embargo no les prestamos demasiada atención.

Pero algunas de esas cosas llegan incluso a influenciar en nuestra persona directamente, algunas hablan de lo que somos, otras expresan parte de nuestra forma de ser incluso otras pueden afectar a nuestra salud.

 

La oficina en movimiento

sillas de oficina Parte de todo esto tienen las sillas de oficina. Está claro que no siempre puedes elegir tu silla de oficina, pero si observas bien, existe una imagen en cada silla de oficina. Y si no que le pregunten al jefe si no quiere usar una silla como la tuya.

Las sillas de oficina son como los títulos que cada uno puede tener en una oficina, te toca el diseño según el puesto que ocupes. Excepto en algunas oficinas geniales en las que el jefe o la jefa tienen tan asumido lo de la armonía que elige sillas iguales para todo el mundo. Y la verdad no es que sea porque no soy de los altos cargos, pero ese estilo es mucho mejor que algunas otras más sobrias.

Aunque puestos a elegir una buena silla de jefe de estas elegantes tapizadas en cuero negro tiene su aquel. ¿Sabías que las sillas de oficina tienen más de 150 años de historia? 150 años en los que la evolución ha estado marcada fundamentalmente por la evolución industrial de nuestra sociedad.

 

El que trabaja cómodamente trabaja mejor

El motivo de la creación de este genial objeto se debió fundamentalmente a la comodidad que exigían muchos pensadores de la época, sin embargo, no se comenzó con la producción masiva o en serie hasta prácticamente el desarrollo del tren, la necesidad de ocupar distintos puestos de trabajos administrativos supuso el nacimiento de un nuevo mueble en las oficinas, las sillas de oficina. Y el desarrollo del diseño y la confortabilidad de las mismas se produce aún en nuestros días.

 

 

 

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