Minicunas: ¿sí? ¿no? ¿cuándo?

Ya lo tienes a punto de llegar. Después de siete u ocho meses pensando, planeando, ilusionándote, se acerca el momento: en muy poco tiempo, cuestión de semanas, una nueva personita entrará en vuestras vidas para cambiarlas por completo.

 

Es cuando vas cerrando asuntos. Ya has planificado el nido: has comprado y te han regalado. Ropita de bebé, el primer conjunto que le pondrás, los patucos, el peluche, la cenefa de la pared, algún libro de esos en plan “como ser padre o madre y no morir en el intento”, lo típico.

 

Escoger el mobiliario para el crío no debería ser un problema… aunque a veces lo es

minicunas

Uno de los problemas que nos encontramos al hacer el “nido” es el tema de las cunas. Algunas madres y padres piensan que es mejor tirar desde el principio con la cuna definitiva. No creen que a las minicuna de bebé se les saque partido. ¿Para qué comprar algo que vas a usar tan poco?

Pues por muchos motivos.

 

Por la misma regla de tres: ¿por qué comprarle ropita que en dos meses ya no le cabrá? ¡Pongámosle unos pantaloncitos de 3 años, y así no hace falta ir renovando el vestuario!

 

Lo cierto es que si existen las minicunas, es porque son útiles y muy prácticas. Resultan necesarias.

 

Al bebé, durante los primeros 4 o 5 meses de vida, no puedes sacarle ojo de encima. La verdad es que el control vas a tener que llevarlo mucho más tiempo, pero esos primeros meses son tiempos de nervios, de lloros constantes y, a veces, incomprensibles. Cólicos. Hambre. No es fácil dejarlo en la cuna fija de su habitación mientras tú vas haciendo cosas por casa, estás en la cocina, o sencillamente por la noche. Con una minicuna, tienes un espacio recogido para el bebé, ocupa poco (algo que los que vivimos en hogares pequeños agradecemos de corazón) y puedes llevarlo contigo a cualquier parte de la casa. Esto, para los progenitores, es siempre una ayuda.

 

¿Es rentable comprar una minicuna?

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Depende de la que compres. Lo primero que debemos asumir es que los niños crecen, y cuando son tan pequeños, crecen más, y más rápido. Casi todo lo que compres durante el primer mes quedará inutilizado al cabo de tres o cuatro.

Lo mismo ocurre con la minicuna, que tiene una vida útil de unos 4 o 5 meses. Pero como resulta utilísima, lo que debemos buscar es un proveedor que facilite minicunas que sean monas, que lleven los complementos necesarios, y que no supongan una paliza para nuestra cuenta corriente.

Esto lo ha solucionado bien la empresa www.mibebestore.com con su catálogo de minicunas online. Te ofrecen un buen catálogo, con todos los complementos, a un precio más que razonable. Se suma a ello la comodidad de poder realizar la compra vía web, ahorrándonos viajes y transportes, con la seguridad de un distribuidor de confianza que ofrezca garantías.

 

Una buena manera de facilitarnos la vida durante esos primeros meses, gracias a una sencilla compra bien enfocada.

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