Cilindros hidráulicos: la ciencia al servicio de la humanidad

Desde el origen de los tiempos, la habilidad humana para ejecutar diversas actividades ha sido potenciada por el descubrimiento de principios físicos, multiplicándola por valores que ni soñaban nuestros ancestros. Es así como surgen los cilindros hidráulicos, valiosos dispositivos para elevar cargas.

Pensemos en un par de cilindros de distinta capacidad e interconectados entre sí; al ejercer una fuerza sobre el de menor dimensión, ésta se trasmite al otro, multiplicándola varias veces. Parece sencillo, pero este hecho, estudiado originalmente por Pascal, se ha desarrollado hasta el punto de que hoy tenemos máquinas que nos ayudan a efectuar tareas titánicas, con solo apretar un botón o manipular una palanca.

Siendo estos aspectos parte de la naturaleza, no se revelan hasta que alguien presta suficiente atención y los comienza a aprovechar de algún modo. Una vez que se va afianzando el saber y se comienzan a entender los fundamentos rectores de estos principios físicos, pueden ser aprovechados para obtener unos resultados óptimos.cilindro hidraulico

Grandes efectos con pocos esfuerzos

La hidráulica se usa para obtener mayor alcance en el trasegado de los líquidos, al hacerlos pasar por un tanque colocado en una zona alta a través de canales estrechos. Se puede entonces distribuir ese fluido, generalmente agua, a varios envases más pequeños. Esto dio lugar a los acueductos, en los cuales con un simple bombeo y la ayuda de la gravedad se logra un reparto eficiente.

El paso de un fluido de un volumen grande a uno de dimensiones reducidas incrementa la velocidad y la presión. Lo contrario también sucede cuando empujamos el cilindro de menor tamaño; logramos un gran impacto en el más grande, lo que facilita levantar pesadas cargas con un impulso pequeño. Eso no podríamos alcanzarlo con los recursos de los que estamos naturalmente dotados.

Sumado a lo anterior, hay que reseñar el desarrollo de las técnicas de trabajo con metales, que permiten fabricar recipientes precisos con ajustes perfectos que impiden cualquier fuga. Asimismo, el estudio de diversos fluidos, para encontrar los que no sufren cambios en la estructura molecular al someterlos a condiciones exigentes, ha ayudado al avance de la tecnología hidráulica.

En cualquier lugar a nuestro alrededor vemos maquinarias y herramientas que aplican el principio de Pascal y los conocimientos de todos los que trabajaron posteriormente para su perfeccionamiento. Gracias a este saber, con un mínimo esfuerzo se mueven voluminosos y pesados bultos, se desplazan portones y ventanales o se excavan, elevan y trasladan cantidades enormes de material en una sola operación y con un exiguo número de obreros.

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