4 motivos por los que una joya personalizada es el regalo perfecto

Acertarla con un regalo es difícil. Acertarlo, y además con un regalo inolvidable que emocione de verdad al que lo recibe, es una de esas cosas que ocurren muy pocas veces en la vida.

Regalar una joya personalizada es la forma de asegurarte uno de esos aciertos legendarios. En Castmay lo sabemos, porque llevamos años creando piezas exclusivas para novias, novios, padres, madres, cumpleañeros, jubilaciones, y otras personas queridas en momentos especiales.

Y el resultado siempre es el mismo: asombro y amor por un regalo inolvidable.

anillo personalizado de plata

Pero no es magia, hay muchos motivos para que sea así:

  • Una joya en sí misma es valiosa: el oro o la plata, las gemas, los acabados… una joya siempre es hermosa y sus materiales valiosos, lo cual prepara el terreno para crear un regalo inolvidable partiendo de algo hermoso.
  • Es una pieza exclusiva: nos han encargado gemelos con iniciales o escudos heráldicos, colgantes con un diseño hecho a mano por la pareja, alianzas exclusivas para una pareja. La gracia de una pieza personalizada es que nadie más en todo el mundo la va a tener.
  • Completamente personalizada: Cuando oyes “personalizado” piensas en una pieza de serie con un nombre grabado. Lo que nosotros proponemos es una pieza cuya personalización empieza en el diseño. ¿Cómo te sentirías si te regalaran una joya cuyo diseño se ha creado exclusivamente para ti, pensando en tus gustos y tu personalidad?
  • Significa que conoces a esa persona: Lo que viene a decir que la quieres, que la conoces a fondo y sabes tocarle la fibra sensible. Mirarás a los ojos de esa persona cuando abra el regalo, y la verás entender cómo te esforzaste en regalarle una obra de arte tan personal.

Regalos que salen del corazón

Toda pareja tiene pequeños secretos compartidos, frases especiales, símbolos personales.

Cada persona tiene algo que la hace diferente. En algunos es la pasión por la fotografía, en otros, los coches, los delfines, el yoga, la tauromaquia, los nudos celtas, o los jeroglíficos egipcios. No hay límites en lo que emociona a una persona, y como tampoco los hay en la creatividad, siempre puede crearse la joya perfecta para cada persona, sea hombre o mujer.

Si tienes las ideas claras, el diseñador de joyas ha de poder hacerla realidad. Si tienes algunas ideas pero no sabes darle forma, el diseñador te ayudará a modelar esos sentimientos.

El resultado es una experiencia doble: para el receptor del regalo, es un obsequio que deja sin palabras.

Para el que lo regala, es la satisfacción de haber pensado el diseño y participado en el proceso.

¿Cuántas veces puedes decir que esa obra de arte que has regalado a ese ser querido, en realidad la has creado tú?

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